Arganda del Rey tendrá una videocámara para tratar de frenar los vertidos ilegales

Arganda del Rey tendrá una videocámara para tratar de frenar los vertidos ilegales

Arganda del Rey tendrá una cámara de videovigilancia para poder frenar los vertidos ilegales de residuos y escombros. Así quedó oficializado después de que este martes la Comisión de Garantías de la Videovigilancia de la Delegación del Gobierno de Madrid aprobara su instalación.

El Ayuntamiento de Arganda del Rey presentó su solicitud en enero de este año, preocupado por el riesgo que existe para la salud humana y los daños al medio ambiente que producen este tipo de prácticas.

Desde el Consistorio de Arganda del Rey se insistió en la necesidad de esta medida ya que los trabajos que realiza la Policía son insuficientes para contrarrestar los vertidos de materiales tóxicos y altamente contaminantes. Con la cámara las autoridades buscan identificar a los infractores y así sancionarlos inmediatamente.

La delegada del Gobierno de Madrid, Concepción Dancausa, fue quien firmó la aprobación de la instalación de la cámara. Se ubicará en el Punto Limpio Municipal y permanecerá allí hasta que se compruebe la reducción de los vertidos ilegales. Una vez resuelto el problema en dicha zona se continuará por la siguiente en el registro histórico de vertidos incontrolados.

La decisión de la Comisión de Vigilancia se fundamenta en la consideración de que el artículo 1º de la Ley Orgánica 4/1997 es lo suficientemente amplio como para que colocar videovigilancia frente a los vertidos ilegales forme parte de la finalidad de asegurar la convivencia ciudadana, o en la prevención de delitos, faltas o infracciones relacionadas con la seguridad pública.

Precisamente, uno de los argumentos planteados por las autoridades de Arganda del Rey es que la seguridad social no sólo consiste en la protección de bienes y personas, sino también a actividades contrarias a una normal convivencia ciudadana.

Por otra parte, se determinó que los espacios que serán vigilados por las cámaras de vídeo son aislados, descampados y sin viviendas cercanas. Esto permitió concluir que la afectación a los derechos al honor y a la intimidad sería muy baja.

Fuente El Mundo